Project Description

Fotografía de Paula Gómez Viale

Carta 01

Hola!
Soy mujer, madre de tres mujeres más, niñas poderosas y potentes, como somos las chilenas. Soy músico de profesión y como todo artista, suelo ser soñadora, volátil y etérea.
Estuve emparejada por 15 años con un músico igual que yo, y creí que nadie mejor que él, entendería y compartiría mis sueños y emociones con el arte.
Rápidamente me fui dando cuenta que no era como yo imaginaba, a sus ausencias permanentes se sumaba el absoluto desinterés por mis proyectos y necesidades artísticas, y todo se centraba en su carrera, su instrumento, sus ensayos, sus giras y sus necesidades.
Comencé a conformarme y a entender que la familia era un bien superior porque las niñas eran chicas, porque no había tiempo, no había dinero suficiente, y hasta llegué a creer que no importaba tanto que yo no cumpliera mis sueños si él estaba cumpliendo los suyos por los dos. Además todavía tenía tiempo y juventud por delante para cuando las cosas se dieran para mí.
Y esperé, esperé, esperé y esperé,
pacientemente …a que llegara mi turno de realizarme, de sentirme viva de nuevo.
Sin darme cuenta los años fueron pasando, las niñas creciendo y yo apagándome, amargándome cada vez más, siendo infeliz.
El día que me enteré que me abandonaban por otra, fue loco, tuve una extraña mezcla de sensaciones y sentimientos.
Por un lado el dolor y la rabia de la traición y la ruptura,
Y por otro,
Una rara combinación de alivio y esbozo de libertad!
No voy a decir que fue fácil, al principio estuve devastada, tuve que cambiar completamente de vida, mi casa en el campo, mi parcelita, mi jardín, quedaron atrás.
Y me vi obligada a volver a Santiago en busca de trabajo, viviendo de casa en casa con mi hija menor a cuestas y sin un peso en el bolsillo.

Un día, mientras pensaba cómo salir del agujero en el que me encontraba, alguien me dijo:
¡Al fin vas a volver a ser tú! ¡Aprovecha ese Ego herido, esa rabia y haz lo que sabes hacer!
Fue como un chispazo, como un brinco, mi corazón latió tan fuerte que no tuve ninguna duda y
¡Sí, contesté, tienes toda la razón!¡
Voy a grabar mi disco. ¡Ese disco que venía soñando hacía casi 20 años! No sabía cómo, pero estaba decidida a hacerlo. A partir de ahí, mi vida dio un giro y aunque entraba en los 50, comencé las grabaciones.
Hoy, mirando hacia atrás, no puedo creer que haya puesto mis sueños en manos de otra persona, haciéndole, de paso, cargar con esa mochila que no le pertenecía.
Siento que hoy estoy más feliz que nunca antes y aunque tengo mil cosas que solucionar aún, creo estar en mi mejor momento, porque yo llevo el curso de mi vida.
Encontré trabajo en una empresa, terminé de grabar mi disco y como descubrí que puedo hacer cualquier cosa que me proponga, estoy iniciando una empresa de arte y diseño on-line.
Mi conclusión es :
“Nunca más dejar tus sueños en manos de nadie más que no seas tú, y sobretodo, “Nunca más no creer en ti misma y en tus potenciales”.
Mucha gracias por invitarme a contar esta historia.
Les deseo de todo corazón que su proyecto sea un gran éxito y que cada una de ustedes cumpla todos sus sueños, Un abrazo.

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