Project Description

Fotografía de María Alejandra Huerta

Carta 02

Mi nunca más sucedió ya hace varios años. Mis papás se estaban separando después de más de 30 años de casados, varias infidelidades por parte de él, peleas, separaciones, etc.
Yo como hija mayor (sólo somos 2 con diferencia de 7 años) una vez que ya tuve más conciencia, siempre estuve muy al tanto de los problemas de mis papás. De hecho, muchas veces me metí en sus peleas. Era terrible, después de una pelea, podían pasar meses sin hablarse, utilizándome como mensajera. Esto lo odiaba.

En mi último año de colegio, mi papá se fue a vivir con una mujer con la que tuvo un romance. A mi realmente no me afectó tanto este hecho, ya que a veces la vida familiar era una tortura. La verdad es que no sé cómo mi mamá perdonó tantas veces a mi papá.
Al salir del colegio, yo me fui fuera del país por casi un año. Para mi mamá fue súper fuerte esta separación, ya que ella se apoyaba mucho en mi. Muchas veces tomé yo decisiones porque mi mamá se bloqueaba.

Mientra estuve fuera, no sé cómo realmente sucedió, pero ellos volvieron a estar juntos. Así cuando llegué de vuelta, mi papá estaba viviendo nuevamente en la casa. Pasaron muchos años, yo me casé, mi hermano entró a la universidad, me fui nuevamente a vivir fuera de Chile, me separé. Pasaron muchas cosas, pero los problemas seguían iguales con mis papás. Esta vez, debo reconocer que mi papá se estaba portando mejor. Llegaba temprano a casa, tenía una vida familiar más acentuada. Mi mamá por su parte, estaba profundamente dolida y creo que eso ayudó a que finalmente, después de muchos años, tomara la decisión de separase de mi papá. Algo que nos tomó a todos por sorpresa, en especial a él.
Él no pudo soportar que mi mamá tomara esa decisión. Se fue de la casa, mi hermano se quedó viviendo con ella, nunca se metió en nada y no lo iba a hacer ahora. Mi hermano terminó la universidad y empezó a trabajar por lo que al poco tiempo, se compró un departamento. Mi mamá quedó sola. Yo la apoye en todo lo que pude. Para que pudiera arrendar algo fui su aval. Mientras, mi papá trataba de convencernos que la dejáramos sola, que no la apoyáramos, que sufriera por la decisión que estaba tomando. Trataba de asustarnos, que nos íbamos a tener hacer cargo de ella toda la vida,etc. Nosotros nunca la dejamos sola.

En mi caso, cuando nos juntábamos con mi papá, trataba de no tocar el tema. Yo organizaba reuniones con mi hermano para seguir en contacto con él. Lo llamaba para saber si estaba bien. Era igual complicado, porque ni mi papá ni mi hermano son buenos para conversar, por lo demás,tenía que tenerlo entretenidos. Nos juntábamos para los cumpleaños. Manteníamos una relación lo más cercana posible.
De repente, mi papá comenzó a decirnos de a poco que tenía una nueva pareja.
Lo empezamos a ver más feliz y eso nos alegraba mucho, aunque esto no impidió que siguiera tratando de complicarle la vida a mi mamá con temas de plata.

Así pasamos varios meses, hasta que para su cumpleaños yo organicé que nos juntáramos en un restaurant. Aunque la organizadora era yo, esto no quitó que me perdiera ese día y llegué más tarde que el resto y súper acelerada por el atraso.

Mi papá había invitado a su nueva pareja. Sin pensarlo mucho, me la presenta por su nombre (que realmente no era su nombre, sino más bien como le dicen) Creo que no se imaginaba que con decir su nombre, nosotros sabríamos que se trataba de la misma persona con la que se fue durante más de un año a vivir cuando yo estaba por salir del colegio. Mi hermano como que en ese momento no pescó mucho, pero yo sentí como si me hubieran echado un balde de agua fría. Aunque traté de que no me notara, mi actitud cambió y fue más fría que de costumbre. Ya no tenía ganas de conversar tanto, ni animar la reunión. Me fui para adentro, recordando todo ese tiempo y pensando cómo había llegado nuevamente a la vida de mi papá.

Bueno, desde ese día mi papá cambió conmigo. Cuando lo llamaba, empezó a estar ocupado. No tenía mucho tiempo para hablar, menos para juntarse. Un día lo fui a ver a su trabajo y conversamos. Me indicó que yo había sido mal educada con su pareja, que casi no le había hablado, que había estado muy callada esa noche, que ella se sintió incómoda. La verdad es que él aún no sabía que yo me había dado cuenta de quién era ella. Cuando le dije, y lo incómoda que me sentí, no podía creer que yo supiera de ella. Le expliqué que aunque me dolía, lo sucedido había pasado entre mi mamá y él. Que él era mi papá y siempre lo iba a querer por eso. Que yo la iba a aceptar porque lo veía contento, pero que no me pidiera que fuéramos amigas.
Ahora tomó la actitud de no contestarme más el teléfono, y cuándo lo hacía, era frío y cortante. Dejó de llamarme para mi cumpleaños. Me dolió mucho su actitud, pero igual seguía intentando mantenerlo cerca. Era mi cumpleaños y al no llamarme lo llamaba yo. Sus respuestas me dolían más, “se me olvidó”, “no estaba en Santiago”… Al ver su frialdad le escribí una carta, en que le decía todo lo que lo quería, que los problemas con mi mamá , eran con ella, no conmigo. Que el era mi papá y para mi había sido el mejor papá del mundo y que por último, mi amor por él iba hacer que yo esperara por el tiempo que fuera necesario, hasta que quisiera tenerme en su vida nuevamente.

Pasaron unos días y cuando lo llamé, me dice que no entendía mi carta…
Cuando el que ahora es mi marido, me pidió que nos casáramos, estaba tan contenta y lo llamé para invitarlo a comer y presentárselo. Su respuesta fue “muchas gracias, pero no ahora”. Yo quedé muy dolida, pero traté de no pensar mucho en eso y darle tiempo.
Pasaron unos meses y por el Facebook de un primo, me entero de que mi abuelita, su mamá, había muerto. Él no nos había avisado. Tampoco nos avisó que estaba con cancer de próstata, nos enteramos por los abogados de mi mamá.

Mi dolor fue tan grande y aún no entiendo por qué tomó esa actitud. Yo era su niña regalona, nunca tuvimos un problema, nunca he sido una hija problemática, y lo principal lo quería a pesar de todos sus defectos, él es mi único papá.
Cuando finalmente entendí que él no nos quería en su vida, fue el momento en que dije nunca más. Nunca más ruego porque alguien me quiera, sea quién sea.

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