Project Description

Fotografía de María Alejandra Huerta

Carta 16

Siento que ¡Nunca Más! Está precedido por pequeños “Nunca” y en la distancia del tiempo ves donde está ese ¡Nunca Más! También ocurre que existen muchos ¡Nunca Más! que termina en un gran ¡Nunca Más!

Hay un ¡Nunca Más! en mi historia que me regaló la fuerza para conquistar un definitivo ¡Nunca Más!

Me sentía violada en cada intimidad,sabía que estaba siendo infiel y al enfrentarlo por supuesto lo negaba, cada vez la violencia que no se ve aumentaba, llegó una noche en que como muchas otras cuando me iba a acostar, él ya estaba en la cama y muchas veces durmiendo. La luz estaba apagada y agradecí que durmiera. Entré en la cama y me acosté de espalda a él y casi en el larguero (una manera para mi de decir no), pero se acercó, me mantuve de espalda, me encorvé, tratando de hacerme muy pequeña. Me tocaba, insistía en tocarme, yo un pequeño paquete encorvado, rígido, casi no respiraba, los ojos cerrados y en silencio rogando que desistiera, no podía más, era mi cuerpo el que se sentía ultrajado, nunca había sido capaz de decir No, me daba mucho miedo enfrentarlo, pero es noche quise ser capaz de recuperar mi dignidad, era mi cuerpo el que era usado. El tiempo se me hizo eterno, las lágrimas silenciosas escaparon rodando por mi cara llegaron hasta mi cuello, por primera vaz las sentí como lluvia que limpiaba y borraba tantas noches oscuras y de pronto sin decir nada se dio media vuelta, respiré profundamente como si quisiera tragarme todo el aire de la habitación, me dolía el cuerpo, era tal la tensión en la que me mantuve… me levanté, salí al jardín y caminé.estiré las piernas, los brazos y mis labios esbozaron una sonrrisa…¡¡MUNCA MÁS!!

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