Project Description

Fotografía de María Alejandra Huerta

Carta 23

El momento de mi vida en que dije: “Nunca Más” lo recuerdo perfectamente. Fue después de mi separación matrimonial hace dieciséis años atrás. Para mí es importante describir como fue esa parte de mi vida. Lo viví con mis hijos y algunas personas que realmente eran amigos. Fue un tiempo muy amargo en que sentía que había perdido lo mío, mi fuerza, mi alegría. Me sentía derrotada y aún dependiendo emocionalmente de alguien que en ese entonces ya no quería estar conmigo. Junto a mi tristeza y desaliento, arrastraba sin querer a mis hijos, que en ese tiempo estaban pequeños y dependían de mí. No fue hasta que caí muy bajo, hasta que lloré la última lágrima que toqué el fondo. Gracias a mi hija mayor logré recapacitar y darme cuenta que no podía continuar de esa manera. Fue en ese momento y después de mucho lamentarme, en que decidí levantarme, primero por mí misma, segundo por mis hijos. Decidí luchar por ellos, tomar las riendas de mi hogar. Dije: “Nunca más amar a alguien más allá de lo que me amo a mi misma”, creo que ese era mi error, creía amar a otros, en este caso a mi esposo, pero me olvidé de mí. En la actualidad gozo de independencia, mis hijos están grandes, formaron sus propias vidas y creo que son personas de bien. En cuanto a mi esposo, aún lo veo. Tenemos una relación de grata amistad, seguimos separados, pero es un tema superado por ambos. Definitivamente estamos resueltos, con respecto ese tema. No me arrepiento de esa decisión, pues en ella he visto los mejores frutos y soy inmensamente feliz.
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