Project Description

Fotografía de Ana María Sáenz

Carta 42

NUNCA MAS
Llevaba años, sin darme cuenta, aguantando ser la superwoman, la proveedora, la mamá, la responsable.

Esto fue ocurriendo de a poco, al principio no sabía mi capacidad para llevar a cabo mil tareas y tampoco conocía la cara de mi ex marido en cuanto a su ”flojera”. Fui haciéndome cargo de la casa, los niños, las compras, de mi trabajo y poco a poco me fui haciendo cargo de las cuentas, ya que si él lo hacía, nos cortaban la luz, el agua, etc.

Su tiempo y platas las ocupaba en cosas superfluas fuera de la casa: como tener caballos de carrera, el último equipo electrónico, salidas a comer.

Pasó el tiempo y mi admiración y amor por él fueron desapareciendo.

A veces él no pagaba el crédito hipotecario, hasta que me avisaron del banco que podían llegar a rematarnos la casa. Ese fue el momento cúlmine donde dije: hasta acá no más.

Tranquilamente, con toda la serenidad y claridad, le dije que esto se acababa. El no me creyó y pensó que era una pataleta mía.
Se demoró 6 meses en irse de la casa. Gracias a Dios y a mi fuerza interna salí exitosamente adelante.

Nunca más depender de un hombre ni de nadie.

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