Project Description

Fotografía de María Alejandra Huerta

Carta 61

Cuando eres pequeña piensas que estás en un mundo de fantasía. Vas a parque de diversiones, ir a lugares a nuevos para ti, todo es como los cuentos que te leen tus padres. Piensas y crees que Santa Claus o la Hada de los viernes (El ratoncito Pérez), existen, pero en realidad son tus padres que hacen todo aquello, sólo para verte feliz. Eres tan pequeño, inocente e indefenso que no sabes de que estás viviendo en el mundo real, sólo estás viviendo en tu mundo disfrutando todo aquello.Hasta que creces y vez el mundo real, y te das cuenta que todo fue una farsa,sólo es porque tus padres quieren que el mundo que estás viviendo no es tan malo y sólo es como de los cuentos, de princesas y encuentres a tu príncipe azulo crees que eres un súper héroe, como uno de tus cómic favoritos y entre otros . a lo que quiero llegar, a esto es lo que me ha pasado, no es como un cuento de hadas o un final feliz, todo llega a ese momento que no te lo esperas. En mi niñez he tenido a un héroe quién es mi padre. Creía que el era un buen padre (como la mayoría, ¿no?) Quién te ama, mima, te cuenta cuentos por las noches, te hace reír y entre otros. Pero todo aquello era pura mentira y muy actuado. A mis apenas 17 años ( recién cumplidos) mi padre se fue el día de mi cumpleaños. Después de la plática que tuve con mi madre, me dijo que querían divorciarse. Yo lo sabía porque vi a escondida sus conversaciones (mi padre borracho) y diciendo “me quiero divorciar de ti” y otras cosas más que ni quise saber (aunque me duele que se hallan divorciado) pero respeto la decisión de mi madre. Mi padre se fue a España, pasó como más de una semana, y ni llamadas, chats, o correos de mi padre. Él andaba de fiestas (discotecas), beber, disfrutar de la vida, como si fuera un adolescente. Se olvidó de mi hermana y de mi. Una vez (¡Al fin!) y gracias a mi hermana mi padre nos llamó por Skype, lo peor (que estaba borracho, en ese momento) y nos dijo que tenía una nueva novia, nos sorprendió a mi y a mi hermana, no nos esperábamos su respuesta. Y dijo que buscaría a otra familia. Lo que más me dolió fue que mi padre dejó de amarnos, de estar pendiente de sus hijas (lo que hacía era disfrutar de su vida. ¿Perdida?) ¿ y que nosotras somos su estorbo ¿no lo sé? Deje de amar a mi padre, sufrí mucho y mi hermana igual, aunque ella sabe esconder muy bien sus sentimientos. Sé que en el fondo de su corazón le ha dolido como nos a tratado mi padre.

Dejé de escribirle (quise borrar eso de mi mente).

Es difícil olvidar lo que te ha hecho daño, difícil de quitar eso, de por vida, porque ya sabes que ese dolor que tienes; en un profundo de tu corazón, el dolor que te a hecho tu padre. Lloré por días ¿horas? ¿semanas? Lloraba por dentro y por fuera.
El dolor nunca se iba, seguía en ese profundo de mi corazón. Dejé de creer que mi padre era mi héroe, de sus palabras que salían de su boca, su sonrisa (que era falsa) de todo él.

Un día, escuche a mi madre decir, no nos quiere mantener a mi hermana y a mi. Dejé de llamarlo “papá” porque para mi, no valía llamarlo así, ¿y porqué? Sé que todavía sigue siendo mi padre. Pero el daño que me ha hecho, no vale la pena llamarlo así. Un año después, vino. No quería verlo ni en pintura, pero tuve que hacerlo igual por mi madre, lo hice por ella, porque si fuera por mi, no lo hablaría.
Un día almorzamos en la casa de mi abuelo y de ahí salió una discusión (entre adultos, claro) Bajé a mi casa al igual que mi madre,lo que más me dolió (en toda mi alma por ser su hija) verla llorar por esa discusión, me puse a llorar a escondidas, escuchaba que ella llamaba a sus hermanos, para contarle lo que ha pasado y desahogarse., y en una de sus conversaciones escuché que dijo “ mi hija, que si no fuera por mi no hablaría con él”. Sollozaba a mares de lágrimas. Para una hija ver a su madre llorar, es como que se te arruga el corazón, y no quieres verla así, tratas de mimarla , hacerle cariños (sobarle la espalda) tratar de sacarle una sonrisa. En fin, hoy en día trabajo y gano dinero para ayudar a mi madre, y ver su sonrisa que me gusta, porque me motiva a seguir adelante, aunque la vida te cueste,y dejar de lado esos dolorosos recuerdos y seguir adelante, con una vida nueva y estar con los apoyos que te dan tu familia. Me motiva verla que sea fuerte y sigue adelante, sólo por ver que sus hijas tengan una vida mejor y verlas sonreír cada día. Eso es lo lo que le motiva a mi madre y agradezco tenerla porque ¿qué sería yo sin ella? ¡Te amo mamá, eres la mejor! Y tener a mis tíos que nos apoyan, los amo igual (Por cierto que no me olvido de ellos).

Por eso no quiero tener un marido alcohólico y volver a repetir la historia, pero con mis hijos, eso nunca más lo permitiré, quiero lo mejor para ellos.

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