Project Description

Fotografía de Paula Gómez Viale

Carta 64

Mi decisión tiene que ver con sentirme poco valorada como mujer.
Sucede que yo me siento, o mejor dicho, me sentía, con mucha energía sexual. Pero estoy sumergida en un matrimonio de 35 años, de los cuales, 28 han sido con poco o nulo sexo.
Siempre me preguntaba cuál era la frecuencia normal de las relaciones sexuales dentro de una pareja. Y al fin entendí, que cada pareja es un mundo propio.
Veía en las películas y en mis colegas que hablaban de sus matrimonios, que el hombre buscaba a la mujer en términos de sexo. Pero mi hombre no me buscaba a mí. Y yo me sentía rara por eso.
Cuando salía de vacaciones, siempre me imaginaba que iba a suceder el milagro de noches románticas y apasionadas, en los lugares maravillosos que visitábamos. Y mis expectativas eran grandes…pero nada de eso sucedía… Entonces yo lo buscaba en el plano sexual…y me dolía su permanecer inerte.
Me cuestioné muchas veces como mujer, preguntándome qué estaba haciendo mal. Todavía siento que no lo he sabido estimular., pero también podía ser, que él no tuviera la energía sexual que tengo yo.
Tuve amantes en el pasado, que me brindaban lo que no tenía con él: placer sexual y sentirme valorada como mujer y deseada en la cama.
Y al ver que mi esposo no me daba lo que yo quería, no me deseaba, no cumplía las expectativas en lo sexual, un día dije: Nunca más lo busco ni lo toco.
Y así ha sido por años. Y ese nunca más también me ha bloqueado la expresión de mi sensualidad y sexualidad. Porque tampoco tengo deseos de buscarme un amante ni autosatisfacerme.
En definitiva, esa decisión ha marcado mi vida de mala manera, Es un Nunca más que no me empodera, no me trae satisfacciones, ni placeres.
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